Introducción: Esta obra de arte multimedia, que juega con la luz y la sombra, nació durante un período de profunda presión social y emocional, cuando la vida cotidiana estaba marcada por la incertidumbre, el agotamiento y la agitación. En este contexto, la luz fue reinventada: dejó de ser un mero fenómeno físico para convertirse en un símbolo de apoyo, resiliencia y fuerza colectiva.

Esta obra de arte multimedia, que juega con la luz y la sombra, nació durante un período de profunda presión social y emocional, cuando la vida cotidiana estaba marcada por la incertidumbre, el agotamiento y la agitación. En este contexto, la luz fue reinventada: dejó de ser un mero fenómeno físico para convertirse en un símbolo de apoyo, resiliencia y fuerza colectiva.

La instalación fue concebida como una obra de arte interactiva de luz y sombra alimentada por un generador, que invita a la participación activa mediante acciones sencillas e intuitivas. Su concepto central es demostrar que incluso un pequeño pulso de luz puede empoderar a otros y contribuir a un sentimiento compartido de esperanza. El proyecto se inauguró en el solsticio de invierno, el día más oscuro del año, simbolizando el momento en que la oscuridad alcanza su punto máximo y comienza un nuevo ciclo de luz.

La ubicación del proyecto tiene un gran significado social: un centro de transporte densamente poblado donde convergen miles de historias de vida a diario. El concepto artístico se inspira en el fenómeno de la refracción de la luz natural. Un sistema personalizado que combina filtros de vidrio, óptica láser, mecánica de movimiento y software especialmente desarrollado genera continuamente composiciones de luz y sombra en constante cambio. Cada estado visual es único e irrepetible, reflejando la experiencia singular de cada persona que transita por el espacio.

La interactividad es un elemento fundamental de este proyecto. Los visitantes pueden elegir un color y dejar su propia huella luminosa en la fachada mediante una interfaz digital, convirtiéndose así en cocreadores de la obra. La experiencia se amplía con una instalación holográfica interior adicional y actividades digitales paralelas en línea, lo que permite que la participación trascienda las limitaciones del espacio físico.

Este proyecto demuestra cómo el arte lumínico puede funcionar como una herramienta para la conexión emocional y el apoyo social. Al combinar tecnología personalizada, momentos simbólicos y la interacción pública, transforma un hito urbano en una plataforma para la expresión compartida, reforzando la creencia de que incluso en los momentos más oscuros, la luz colectiva finalmente convergerá y emergerá.

Nombre del proyecto: Comparte la luz
Ubicación del proyecto: Kyiv, Ucrania
Diseño de iluminación: Expolight, Ucrania

