Londres: El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicó hoy oficialmente un nuevo informe dedicado a las soluciones de iluminación energéticamente eficientes, en el que se detallan las vías y directrices específicas para reducir significativamente las emisiones mundiales de carbono.
El informe, titulado *Acelerar la adopción global de iluminación de bajo consumo*, ofrece tanto orientación política como perspectivas prácticas. Se centra principalmente en dos sectores clave: la iluminación de edificios y el alumbrado público urbano, con especial énfasis en la promoción de la adopción de tecnologías de iluminación LED de bajo consumo.
El informe fue impulsado por la iniciativa United for Efficiency (U4E) del PNUMA y finalizado tras un proceso de consultas internacionales liderado por el Grupo de Trabajo Internacional de Iluminación de U4E; The Climate Group también contribuyó a su elaboración. Su objetivo principal es proporcionar a los responsables políticos de todo el mundo orientación práctica para impulsar la adopción y el desarrollo generalizados de iluminación de bajo consumo energético en sus respectivos mercados nacionales.

Objetivo principal: Mejorar la eficiencia energética
Actualmente, el consumo mundial de electricidad para iluminación asciende a aproximadamente 2900 teravatios-hora (TWh) anuales. Con el continuo crecimiento económico mundial y la acelerada urbanización, se prevé que la demanda de electricidad para servicios de iluminación aumente significativamente en las próximas dos décadas.
Los análisis pertinentes indican que, para 2030, una transición integral de las tecnologías de iluminación tradicionales —como las lámparas incandescentes, halógenas y fluorescentes— a productos de iluminación de estado sólido basados en diodos emisores de luz (LED) podría generar ahorros de energía de más del 50 % en comparación con el mantenimiento de los patrones de iluminación actuales.
El informe ofrece una visión general detallada de las tecnologías de iluminación innovadoras y en rápida evolución, sintetiza información clave y resume las mejores prácticas globales y las lecciones aprendidas en relación con la adopción de la iluminación LED. Estas conclusiones coinciden plenamente con la opinión de The Climate Group: la tecnología LED es una solución de ahorro energético madura y de eficacia probada. Como una de las tecnologías de eficiencia energética más adoptadas y con mayor impacto disponibles en la actualidad, debe promoverse activamente a nivel mundial y priorizarse como un componente fundamental de las estrategias de eficiencia energética para aprovechar al máximo su inmenso potencial de ahorro energético y reducción de emisiones.

Principales hallazgos de la investigación
Los datos de investigación sugieren que, para 2030, la transición global hacia una iluminación de bajo consumo podría reducir el consumo de electricidad para iluminación entre un 30 % y un 40 %. El informe subraya, al mismo tiempo, que las políticas eficaces desempeñan un papel fundamental para impulsar la transición del mercado hacia una mayor eficiencia energética, una transición que sigue siendo crucial, dado que casi el 50 % de los países del mundo aún no han implementado requisitos para la eliminación gradual de equipos de iluminación obsoletos e ineficientes.
Para facilitar esta transformación esencial dentro de la industria mundial de la iluminación, el informe propone un marco político integral de cinco etapas diseñado para guiar a los mercados pertinentes hacia niveles progresivamente más altos de eficiencia energética.
El informe identifica explícitamente los compromisos nacionales con la iluminación LED como una iniciativa política crucial con el potencial de generar el mayor impacto. India, el primer país del mundo en anunciar la transición completa de su parque de iluminación a LED para 2018, experimentó un aumento exponencial en la adopción de esta tecnología. Esta iniciativa no solo benefició a los consumidores residenciales, sino que también impulsó la modernización del alumbrado público urbano. Los compromisos nacionales sirven para estandarizar proyectos, mitigar los riesgos del mercado y fortalecer la confianza de los inversores, factores fundamentales para acelerar la implementación global de la iluminación LED y que, además, coinciden con los llamamientos de las organizaciones climáticas para que todo el alumbrado público a nivel mundial utilice LED, o productos de iluminación de eficiencia equivalente, para 2026.


